7 claves para descifrar el vídeo del futuro

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Interactivo. Multilineal. Virtual. El vídeo del futuro afronta grandes cambios. La popularidad creciente de las redes sociales, la omnipresencia del smartphone y las nuevas tecnologías como la realidad virtual y aumentada abren nuevas sendas para los contenidos audiovisuales. “Para mí la conclusión es la incertidumbre total de qué es lo que va a existir o no en cuanto a formatos y tecnologías. Porque todo está cambiando muy de prisa”, explica Carlos de Vega, subdirector de vídeo de EL PAÍS. La lista que sigue es un viaje al futuro del vídeo en siete de sus posibles claves.

1. El móvil es la nueva tele

El matrimonio entre smartphone e Internet no parará de crecer en lo audiovisual. El vídeo online acapara ya el 50% del tráfico en los móviles. En solo cinco años, esa cifra se incrementará al 80%, según los datos del estudio de la consultora PWC Global Media and Entertainment Outlook 2016-2020. Esta escalada ha tenido efectos en la inversión publicitaria de las compañías: 2016 fue el primer año en el que Estados Unidos gastó más en publicidad digital que por otros canales de información. 2016 fue también el primer año en el que los jóvenes (entre 18 y 24 años) afirmaron informarse más por las redes sociales que por la televisión, según el Digital News Report 2016 de Reuters.

2. El audio sí importa

Una trampa de la primera generación de contenidos audiovisuales con el smartphone en mente ha sido pensar que el audio contaba menos. No será así en el futuro. “Facebook ya ha anunciado que, por defecto, los vídeos saldrán con audio. Las grandes cabeceras internacionales están optando por esta vía también. Si vamos hacia una mayor calidad de los contenidos audiovisuales, el audio jugará un papel fundamental”, aclara De Vega.

3. Narrativas no lineales

No basta ya un solo hilo. Las narrativas futuras se moverán en muchas vías audiovisuales a la vez. Se trata de aprovechar la capacidad de los hipervínculos, los enlaces que conectan la web entre sí, para presentar mapas audiovisuales que permiten saltar entre diferentes enfoques sobre un mismo asunto. Los primeros pasos ya se han dado. En julio de 2016, un grupo de cineastas, periodistas y diseñadores narrativos presentó Verse, un nuevo sistema de video creado específicamente para jugar con la narrativa interactiva y multilineal de manera sencilla. Discovery Channel, The Washington Post, The New Yorker o The Atlantic están entre sus clientes.

4. Interactividad al alza

Otra palabra clave del video del futuro es la interacción. Medios como The New York Times ya destacan como parte de sus contenidos estrella los videos interactivos de sus periodistas en Facebook Live, tendencia con solo un año de antigüedad. Se irá más lejos. Zaption, adquirida recientemente por el gigante del software on cloud Workday, es una de las herramientas que ya permiten la inclusión de chats abiertos sobre el video para que los usuarios que lo ven interactúen. La compañía Interlude, autora del multipremiado videojuego Her story, se encuentra trabajando en un filme interactivo basado en la famosa serie de ciencia ficción Twilight Zone. Su integración en los medios de comunicación será una cuestión de tiempo. “Las redacciones, tanto por los periodistas como por el público, necesitan un tiempo para adaptarse a estos cambios. Hay un margen para descubrir cómo realizar estos contenidos interactivos que seguramente demandarán las próximas generaciones”, explica De Vega.

5. Realidades superpuestas

Una retransmisión futbolística imaginada en realidad mixta ­—nuevo paradigma que engloba a las realidades virtual y aumentada— es un cóctel tecnológico de todas las tendencias a futuro del video. Las gafas de realidad mixta Hololens de Microsoft, cuyo gran lanzamiento comercial se prevé para 2019, han demostrado en numerosos vídeos cómo cambiará la forma de entender el entretenimiento. La capacidad de superponer información a la realidad que nos rodea permitirá añadir capas estadísticas y narrativas a una misma retrasmisión.

 

6. 3600 es virtual

Uno se puede consumir desde el móvil girando la escena con el dedo. El otro, sumergido en una realidad alternativa que proporciona un visor de realidad virtual. Pero ambos, en esencia, parten del mismo material y grabación, por lo que el posible conflicto entre uno y otro formato no existirá. “Hemos tenido reuniones con The New York Times y The Huffington Post sobre realidad virtual y 3600 y ellos lo tratan como si fuera el mismo contenido. No hacen diferencias”, puntualiza De Vega.

7. Vídeos sobre la piel

Mirando al futuro a medio y largo plazo, la gran revolución del video puede centrarse en uno de los paradigmas tecnológicos más de moda en los televisores: el OLED. El material estándar para las pantallas de móvil, un compuesto orgánico que emite luz, permitirá forrar cualquier tipo de superficie y convertirla en un emisor de video. Esto significa que la ropa, las paredes de una habitación o las fachadas de un edificio podrán ser las pantallas del futuro. La empresa spin-off de la Universidad de Cambridge Plastic Logic ya se encuentra realizando estos productos, con aplicaciones tan llamativas como pulseras inteligentes que adaptan su color y diseño a la ropa del usuario.

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